El retiro de Fidel de las altas investiduras que tuvo desde el triunfo de la Revolución fue registrado como punto de partida de un reajuste en la hoja de ruta con la que desde hace 50 años se intenta recuperar la llave del Caribe. Rodeada por el cuartel del Comando Sur instalado en Haití, barcos de guerra en todas sus costas, bases militares en Guantánamo y Florida, un bloqueo económico que no ha logrado, por cierto, matar la alegría con que los cubanos inundan sus calles y parques, Cuba enfrenta hoy una amenaza más grande que la que significaba todo ese acoso.
|