Observatorio Latinoamericano de Geopolítica

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Conversación con el Doctor Neil Harvey

Orígenes y actualidad de la lucha zapatista

El 24 de noviembre de 2015 entrevistamos al Doctor Neil Harvey, académico inglés que actualmente trabaja en la Universidad Estatal de Nuevo México, Estados Unidos. Aprovechamos su presencia en Ciudad de México para conversar sobre sus recientes trabajos acerca de la autonomía zapatista y la historia de las Fuerzas de Liberación Nacional.

Para comenzar, nos gustaría conocer las líneas generales del trabajo que llevas a cabo actualmente.

Muchas gracias por la invitación, estar aquí me da mucho gusto. El trabajo que acabo de publicar en inglés [Practicing autonomy: Zapatismo and decolonial liberation] es un trabajo que abarca los 20 años de la rebelión zapatista de Chiapas y se enfoca en la cuestión de la autonomía. Hago un análisis de la práctica de la autonomía. Me llamó mucho la atención la primera escuelita zapatista: muchos de los compañeros comentaron que realmente no hay guía a seguir, no hay un libro que pueda decir qué es la autonomía, cómo es una autonomía buena, sino que es algo que se tiene que construir en la práctica y eso es lo que están logrando los caracoles y las juntas de buen gobierno. También señalaron algunas limitaciones que se han encontrado, pero a través de aprendizajes y diálogos siguen construyendo en la práctica, la autonomía. Es importante señalar ese punto porque muchas veces, conceptos como la autonomía abundan en las discusiones; muchas veces preguntamos por una definición y realmente no hay una sola definición, hay muchas posibilidades y hay que dar mucho peso a la práctica de los mismos protagonistas de esta autonomía y no tratar de definir desde afuera, desde la academia, desde la política, y estar muy abierto a la creatividad que existe en las comunidades.

Hablo de la autonomía como práctica en términos de las luchas de los pueblos indígenas por crear alternativas frente al modelo dominante, tanto político como económico, pero también frente al modelo intelectual o cultural que define cómo se debe ejercer la política. Muchos han señalado que los zapatistas han tratado de crear un sentido de otra política que no sigue los patrones jerárquicos de los partidos tradicionales y partidos más nuevos. Estamos frente a una crítica de la forma de incidir en la toma de decisiones, y en concreto esto se refleja entre los zapatistas en la rotación de las autoridades que ellos mismos escogen desde sus asambleas comunitarias, en la posibilidad de revocar el mandato de estas mismas autoridades, en la mayor inclusión y participación de las mujeres indígenas, en la misma rotación en diferentes niveles, que se traduce también en proyectos productivos que dejan la posibilidad de financiar el transporte de las personas que van a llevar adelante los proyectos de salud, educación autónoma. Toda una serie de iniciativas en condiciones, sabemos, adversas, pero ahí siguen.

En ese artículo trato de recordar lo que han logrado los zapatistas en estos veinte años. Mi intención fue dar otra versión en sentido contrario a lo que muchos piensan, que ya no existe tanta fuerza como en 1994 – cuando todo el mundo se dio cuenta que en todo el país el EZLN estaba en la primera página del periódico y había marchas y etc. – y ahora están en otra etapa. Desde lo que hemos podido ver es un movimiento que sigue siendo vigente.

Regresando el carrete de la historia, sabemos que estás trabajando con la Casa de Todos, en Monterrey, que han decidido publicar parte de sus archivos históricos, y que en esa casa se fundaron las Fuerzas de Liberación Nacional ¿Cuáles son los trabajos que se están haciendo en torno a esta iniciativa?

La Casa de Todas y Todos es una organización en la ciudad de Monterrey, cuyo objetivo es recuperar gran parte de la memoria histórica de los años 1970s. Las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN) son un movimiento guerrillero que se formó en 1969, en Monterrey. Ellos pensaban que en México no había vías políticas factibles para transformar al país, en la época del príismo hegemónico de los años 1960s, basados sobre todo en los ejemplos de la represión a los movimientos sociales de esa época, sobre todo la masacre del 2 de octubre de 1968. Un grupo decidió formar las FLN. Desde su óptica el campo era el eslabón más débil del sistema político económico. A diferencia de otras organizaciones de ese entonces, las FLN consideraban que la lucha no iba a ser fructífera en las ciudades, que la guerrilla urbana no se adaptaba a la realidad mexicana. Así que fundaron un primer asentamiento en Chiapas, en febrero de 1972, con la idea de ir creciendo y en un tiempo, formar un ejército popular. Ese periodo lo llaman periodo de acumulación de fuerzas en silencio. Y el silencio significaba la clandestinidad completa: no participaban en actos públicos, no pusieron bombas, no secuestraban a empresarios, esa no era su línea. Pensaban que primero había que formar políticamente a la organización del pueblo.

Las FLN pasaron por varias etapas. En 1974 su lugar en Chiapas fue descubierto por los militares a raíz de una represión en Nepantla, Estado de México: [precedida por la detención de militantes en Monterrey] en una casa de seguridad encontraron documentos que llevaron al gobierno a encontrar el grupo en Chiapas. Desde una óptica más histórica, podemos pensar cómo fue posible que las FLN se recuperaran de esos dos ataques fuertes a la organización. Fue un proceso lento que hay que investigar, y la Casa de Todos y Todas está dando a conocer parte de los materiales de esa época para que sepamos cómo fue que lograron reorganizarse, hasta el punto en que en los años 1980s se forma el EZLN, el 17 de noviembre de 1983. A partir de entonces, la relación con las comunidades indígenas empieza poco a poco a crecer hasta lograr la aceptación entre la población. En este proceso las FLN se transforman en el EZLN. Son las comunidades indígenas quienes llevan a una reformulación de la lucha, dando mucho más peso a las decisiones que se toman en las comunidades. La misma decisión de empezar la guerra en 1993 fue una decisión tomada no por una cúpula o un líder sino mediante un proceso de debate y de discusión entre las comunidades, y salió la decisión de que sí y luego se organizó el alzamiento del primero de enero de 1994. Este es un periodo quizá no tan conocido, pero importante para entender no sólo lo que estaba ocurriendo en Chiapas si no también lo que estaba pasando en el país en esa época.

¿Nos puedes hablar del archivo de la Casa de Todas y Todos, decir qué contiene?

En el libro que acaba de salir [Las FLN y la guerra fría en México] se publicó parte del archivo de la Casa: son comunicados confidenciales en esa época, que hablan de la militancia, qué es la militancia, cuáles son los valores de la organización, cuáles son sus objetivos, porqué es diferente su estrategia, su visión de la lucha, por qué son tan importantes el silencio y la clandestinidad, la discreción. Se nota que para ellos era muy importante reflexionar sobre la organización interna, para mantener una organización que pudiera resistir en el tiempo y no ser descubiertos. También hay unos textos que hablan de la economía o de la política económica de ese entonces: una crítica al gobierno de Luis Echeverría y un análisis de qué significaba el gobierno de Echeverría en términos de la relación con Estados Unidos. Sus análisis hablan de un momento de transición: de la guerra fría bipolar de los años 1950s y hasta principios de los 1970s, entre dos campos, Estados Unidos y la Unión Soviética, ellos advierten un cambio a principios de los 1970s, Estados Unidos está perdiendo fuerza económica en el mundo, surge Japón, surge al mercado común europeo, muchos países en lucha por su liberación nacional están saliendo de la jaula de los dos imperialismos. Para ellos, el gobierno de Luis Echeverría, aunque en el discurso oficial trata de distinguirse de Gustavo Díaz Ordaz presentándose como un gobierno populista – al lado de las mayorías, con actitudes democráticas, apertura democrática y tal y tal -, pero realmente lo que estaba pasando en el terreno económico es que la economía mexicana se va acoplando a las necesidades de la economía de Estados Unidos, y empiezan las inversiones en la manufactura de exportación, en las maquilas, porque Estados Unidos está buscando situarse de mejor manera en un mundo que está cambiando económicamente. Las FLN no ven al gobierno de Luis Echeverría como un gobierno que va a hacer frente a eso, por más que se diga nacionalista, que pretenda ganar protagonismo internacional. En realidad lo que estaba en el fondo era un gobierno que servía para facilitar la creciente intervención económica de Estados Unidos y no tanto un nacionalismo económico del llamado Nuevo Orden Internacional. Eran los primeros pasos de lo que vendría después: una integración subordinada de la mano de obra barata, de los recursos naturales, a las necesidades del país vecino. Uno de los comunicados de las FLN habla de ese proceso y a partir de ese análisis se argumenta que no es factible que en México haya un gobierno de reformas, un nacionalismo renovado que cumpla las promesas de la revolución mexicana. A sus ojos, eso justificaba una lucha de liberación nacional y la única forma de liberación nacional era a través de la lucha armada.

Has estado hablando en plural, dices “ellos”; sin embargo los comunicados que se han publicado están firmados por el compañero Pedro, y en un par de ellos se habla de la necesaria verticalidad de la organización. Por otra parte, en tu trabajo citas a Carlos Aguirre que ve en las FLN muchos de los rasgos que hicieron del EZLN una fuerza única en la historia política por lo menos del continente. Cuando leo en paralelo los comunicados del EZLN y los de las FLN, siento que hay una diferencia profunda; pero hay interpretaciones, como la de Carlos Aguirre, que plantean que ya podemos leer en las FLN lo que va a ser después el EZLN ¿Tú qué opinas de eso?

Los dos tienen razón [risas]. Existe esa diferencia fundamental: el verticalismo de las FLN en comparación con la horizontalidad del zapatismo actual, usando los términos que están manejando mucho en estos momentos. Los setentas eran un contexto en el que hay que entender que la clandestinidad era necesaria para resistir; en esa época el gobierno infiltraba cantidad de organizaciones armadas y no armadas. Entonces fue una elección, en ese momento había una dirección nacional, y fueron los fundadores quienes decidieron que Pedro, el primer responsable que escribe esos documentos, iba a cumplir ese papel; y toda una organización vertical en el sentido del reclutamiento de militantes, totalmente vertical. Pero según su criterio eso era indispensable para mantener la discreción; y en algunos de los comunicados incluso consideran como un peligro para la organización lo que llaman “democratismo”, el que todos piensen que pueden participar en lo que realmente no les atañe. Eso es muy distinto de lo que se ve ahora en la escuelita y con los zapatistas actuales, en donde todos están participando de alguna manera. Son contextos diferentes. Pienso que lo que Carlos Aguirre ve es que esta organización no buscaba el protagonismo en sí, como dirigentes o líderes que iban a salir e iban a ser la vanguardia, había muchas interrogantes no resueltas y así era la situación. Esa cierta falta de ortodoxia en el movimiento permitió que luego no hubiera rechazo a otras formas de hablar, de pensar y de participar, no se trataba de un dogmatismo tampoco, no era un movimiento tan dogmático. Pero si había esa forma de escribir de los que fundaron las FLN desde sus conocimientos y sus análisis. Años después, en un periódico clandestino de esa época, Nepantla, colaboran y escriben no solamente los altos responsables sino otros integrantes de la organización; porque cuando el movimiento empieza a crecer y entran más militantes era posible que hubiera debates y diálogos.

¿Puedes profundizar un poco sobre la especificidad de la organización en esos años, en relación al resto de organizaciones armadas, no sólo dentro de México sino incluso a nivel regional? Su distanciamiento de ciertas prácticas como las expropiaciones, los secuestros, así como la relación con Cuba…

De lo que yo he podido entender, esta especificidad viene desde su fundación como FLN en el año 1969, se formaron el 6 de agosto del 1969. Antes, tuvieron una invitación por parte de otro grupo, llamado Ejército Insurgente Mexicano para formar un grupo guerrillero en los linderos de Tabasco y Chiapas, a principios de 1969. Algunos de los fundadores de lo que luego serían las FLN fueron a ver, porque ya estaban listos para la lucha armada, como muchos jóvenes en esa época. El dirigente del Ejército Insurgente Mexicano decía “tengo contacto con Cuba, nos van a apoyar”, parece que esa fue la idea, pero no hubo tal apoyo; y los miembros de las FLN que se acercaron vieron que realmente no había un trabajo político previo, no había una organización ya hecha, sino todo muy improvisado. Eso dicen los comunicados que están en este libro. Después de esa experiencia forman las FLN, pero ya con esa experiencia de que hay que hacerlo de manera seria, con trabajo político previo y con los años necesarios para crecer, para no para ser descubiertos por improvisaciones o falta de disciplina… hablan mucho de disciplina militar dentro de la organización. Eso es una experiencia que influye en el por qué las FLN son un poco diferentes a otras organizaciones en esos años; su arma principal no fue la lucha armada, su idea fue la organización política, la formación política de la gente, de crecer poco a poco. Sin perder de vista que posteriormente, en un momento dado, habría que enfrentar a las fuerzas del estado y por eso sí era una guerrilla, no un movimiento pacifista. Como dicen esos comunicados, daban más peso a la formación política, para no atraer la atención del gobierno. Hay un video que se llama Flor en otomí, un documental sobre la vida de una de las militantes, Dení Prieto Stock, donde afirman que la violencia no formaba políticamente a la gente, alejaba a la gente, y daba pretextos a las fuerzas del estado para reprimir con más fuerza. Otra cuestión es que su estrategia fue ir al campo y no a la ciudad, por lo que no participaron como otras organizaciones guerrilleras en las ciudades, en Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México, en actos violentos; ellos seguían en silencio. Acerca de Cuba, la única influencia concreta son las ideas del Ché y el hecho de que la revolución cubana existiera, pero fuera de eso no hay ni armamentos, ni entrenamientos, ni dinero. Las FLN eran un producto netamente mexicano y eso también muestra el énfasis en lo nacional de ese movimiento. Parece que el primer responsable había leído muchísimo de los marxistas clásicos, pero mucho de sus referentes son referentes históricos mexicanos: Vicente Guerrero, Villa, Zapata, más que referentes de otros países. De ese modo veo que lograron crear su espacio dentro de la amplia gama de más de treinta organizaciones guerrilleras que habían en ese entonces: escogieron ese camino.

¿Por qué ahora se decide contar esta historia, por qué se ve la necesidad de hacer públicas muchas de las informaciones que no se conocían y por qué es importante dar a conocer toda esta historia?

En primer lugar, lo que estamos contando no es historia, es algo vivo: hay desaparecidos de esta organización. Desde la intervención del ejército en Chiapas en 1972, hay 7 personas que en el momento el gobierno dijo que al menos dos murieron en combate, pero no dio más indicios de dónde están. Después, durante el gobierno de Fox se creó la Fiscalía especial para investigar los crímenes del pasado, y en ese marco se supo que 3 de esas 7 personas tenían fichas policíacas, que habían estado en las cárceles y que no habían muerto en combate como había dicho el gobierno. Para exigir justicia la Casa busca más documentos… Esta es historia viva, no es una historia ya superada. Lo otro es que hace tres años, hubo un acto vandálico en la Casa: algunas personas entraron, rompieron casi toda la casa y sacaron materiales. Entonces, por la necesidad de guardar esta información, pienso que los que están al frente de la Casa pensaron “tenemos que compartir esta historia antes de que nos quiten lo que hay”, dando lugar a un proceso de comunicación importante, que da elementos para reflexionar sobre ese periodo y sobre las preguntas, las dudas, que estamos comentando aquí: qué relevancia tiene para entender el zapatismo de hoy, si es que tiene; qué relevancia tiene para la situación de hoy, de la crisis de derechos humanos en el país, la falta de de seguridad, etc. etc. Básicamente son esos los puntos: el anhelo de seguir investigando esa historia por lo que pasó y no se ha aclarado, que los desaparecidos de las FLN son parte de muchos, cientos de desaparecidos de esa época; y ver la manera de dar a conocer esos documentos con cierta contextualización para el debate público.

El primer tomo de esta obra comprende los ensayos de Francisco Pineda, Carlos Sánchez, y Neil Harvey, en tanto que los comunicados van de 1969 a 1974 ¿qué va a venir en los otros tomos?

Van a ser tres tomos en total; el siguiente tomo va a tocar los años de 1975 a 1977, con más comunicados, la parte que siguió a la intervención del ejército en Chiapas, en Monterrey y en Nepantla en 1974 y los primeros pasos para la reconstrucción de esa organización. Y el tercer tomo nos lleva hasta 1983, la fundación del EZLN.

Para cerrar, nos gustaría conocer tu opinión sobre México

Pienso que el problema fundamental sigue siendo la falta de vías políticas abiertas, la falta de derechos que se puedan usar para cambiar muchas situaciones políticas, económicas, sociales, culturales. Veo que México siempre ha tenido una tradición muy digna de organización popular. Veo que hay una historia muy profunda de organización en las comunidades que sigue en curso, solo que las condiciones son cada vez más adversas en cuanto a la violencia, la economía; pero creo que desde una perspectiva más crítica hay que resaltar las resistencias y las formas de organización popular que permanecen, entender la manera en que pueden crecer y crear alternativas. Pienso que esa es la esperanza de mucha gente que aspira a un futuro más digno a través de estas luchas.

Algo que quieras agregar

Mi agradecimiento otra vez por esta invitación. Espero poder seguir intercambiando ideas, textos e investigaciones, gracias.

Aquí puedes descargar el artículo de Neil Harvey Practicing autonomy: Zapatismo and decolonial liberation

Entrevista hecha por Raúl Ornelas, David Barrios y Rodrigo Yedra
Transcripción: Beatriz Aurora Colín, revisada y corregida por Raúl Ornelas


Comunicado confidencial a: Todos los miembros de las Fuerzas de Liberación Nacional sobre la militancia


Presentación de Las Fuerzas de Liberación Nacional y la guerra fría en México (1969-1974)

Última modificación: 14 de junio de 2016 a las 22:54
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